Tomoe

Dirección
C/ de Sant Delfí, 11
Sant Gervasi | Barcelona
Cocina: Japonesa

Horario
Do. a Ju. de 13:00h a 15:30h
y de 20:00h a 23:30h
Vi. y Sá. de 13:00h a 15:30h
y de 20:00h a 00:00h

Tlf. 93 211 98 69
Reserva: Sí

Menú: de mediodía
desde 9,75€ hasta 17,50€

Calificación
Comida: Muy buena
Calidad | Precio: Muy buena
Servicio: Bueno
Ambiente: Excelente
Coste: €€€

Tomoe es un gran desconocido para muchos de los amantes de esta cocina. Seguramente por la situación donde se encuentra el local respecto al centro de la Ciudad Condal. Vale la pena desplazarse hasta Sant Gervasi y dejarse sorprender con algunos de sus platos. El chef Sebastián Merlet está detrás de esta pequeña familia formada también por el restaurante Doble Zeroo. Tomoe nace en el 2015 con la idea de ser únicamente “take away”. Actualmente lo conocemos como una pequeña taberna japonesa donde no hemos dudado en acudir.

La carta de Tomoe es bastante sencilla y en ella encontraremos: platos para empezar, a la brasa y se nos fue la olla. El sushi se encuentra en la otra cara, con una gran variedad donde escoger. Nosotros decidimos empezar con un plato de tempura, cuatro langostinos en ligera y crocante tempura con salsa tensu. Siempre la tenemos en mente pero nunca la escogemos… será que otros platos nos llaman más la atención. Esta vez fue la elegida de entre una larga lista de fuertes competidores. El langostino en tempura estaba muy bueno, aunque para nosotros tenía demasiado crocante a su alrededor. Aun y así, fue un plato que nos gustó mucho de sabor.

tempura de langostinos

Seguimos con un sashimi de hamachi, tres piezas de hamachi (jurel japonés o pez limón). La textura es bastante melosa y muy aromática. En este tipo de platos es cuando se demuestra la frescura y buena calidad del producto que se ofrece. Muy bueno!

sashimi de hamachi

Como ya sabéis, tenemos un par de “imperdibles” dentro de la cocina japonesa, el gunkan de erizo y el nigiri de anguila. Presentados en un mismo plato pero de sabores totalmente dispares. Por un lado tenemos la frescura y el sabor a mar que permanece en la boca al deborar un gunkan de erizo. Por el otro, la dulzura y calidez de la anguila flameada con salsa unagi. Sin más… brutales!

gunkan de erizo y nigiri de anguila

gunkan de erizo

nigiri de anguila

Tenían una gran variedad de uramakis y muchos de ellos nos llamaron la atención. Y como no había manera de decantarnos por alguno, preferimos que nos recomendara alguno la camarera. Sin dudarlo, su elegido fue el mosquito, ocho unidades rellenas de langostino tempurizado con crema de queso, aguacate por encima y una salsa dulzona por debajo. Y aunque solo probamos este y no podríamos valorar si realmente es el mejor o no de la carta, decir que fue un gran acierto!

mosquito

Hubo un plato que nos sorprendió por su nombre, el gallego japonés. Pulpo a la brasa con daikon (rábano japonés) en dashi (caldo ligero de pescado) y pesto de shiso. El primer impacto fue muy bueno, con una presentación que entraba por los ojos. De aspecto, muy parecido al tradicional pulpo con cachelos. En este caso sustituyen la patata por daikon. Y la sorpresa del principio continuó hasta el final, el pulpo estaba muy tierno y en su punto. El pesto de shiso (hoja de la familia de la menta) le aportaba un sabor muy aromático al plato.

gallego japonés

Por último, tataki de pez mantequilla con setas de temporada, algas wakame y kumquat (como una naranja en versión mini). Un plato muy gustoso. El kumquat aporta el toque ácido que le sienta tan bien al pez matequilla por su sabor plano. Las setas, que hacían de cama del tataki, acababan de completar un plato que, a nuestro parecer, estaba riquísimo!

tataki de pez mantequilla

Para finalizar decidimos disfrutar a lo grande con un mochi de té verde. Un clásico para nosotros, con una reducción de frutas del bosque. El mochi estaba exquisito, de textura “gomosa” pero suave al mismo tiempo, relleno de delicioso té verde. Nos recordaba mucho al mochi que sirven en la pastelería Takashi Ochiai, tanto nos recordó que preguntamos si eran de allí. Y así es. Agradecemos que, si los compran ya elaborados, provengan del mejor en Barcelona.

mochi de té verde

El segundo postre fue un mousse de maracuya con yuzu, lima y helado de coco. Con el mochi nos quedamos encantados, pero con este acabaron de conquistar nuestros paladares. A simple vista se trata de un postre muy bonito, aunque lo mejor viene cuando lo pruebas…. El sabor del helado de coco junto con el maracuya, fue una explosión de sabores que nos encantó!

mouse de maracuyá

CALIDAD | PRECIO
Tempura de langostinos (1 ud. a 11,25€), sashimi de hamachi (3 pc. a 5,40€), gunkan de erizo (2 pc. a 7€), nigiri de anguila (2 pc. a 4,75€), uramaki mosquito (8 pc. a 14,50€), el gallego japonés (1 ud. a 11,50€), tataki de pez mantequilla (1 ud. a 14,75€), mochi de té verde (1 ud. a 5€), mousse de maracuya (1 ud. a 5,75€) y bebida… suma un total de 84,90.

Los platos fueron de gran calidad aunque algún precio demasiado elevado, como es el caso de la tempura de langostinos. En cuanto al tema calidad, el producto que ofrecen es fresco y realmente bueno.

SERVICIO | AMBIENTE
Tomoe está situado en un barrio que no solemos frecuentar mucho. Sabíamos de su existencia y había llegado el momento de hacerle una visita. El local presume de un interior muy acogedor y al cual no le falta ni una pizca de luz natural. Una vez asomados a la calle Sant Delfí, pudimos apreciar las típicas cortinas de los restaurantes japonesas llamadas noren. Una vez dentro, el espacio se ve mucho más amplio de lo que en realidad es. La paleta de color claro ilumina cada rincón del bonito restaurante. Los farolillos colgando del techo, el uso de la madera para el mobiliario, el sol entrando por la ventana… hacían de este espacio un lugar del cual no querías irte. La cocina, junto a la barra, está situada al fondo pero con vistas hacia todas las mesas repartidas por el local. Nosotros nos sentimos muy a gusto. El trato del servicio fue prudente y muy correcto en todo momento. Volveremos sin duda alguna!

2017-04-06T11:34:36+00:00 2 Abril, 2017|

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