Oishii Ramen Street

Dirección
Ronda de Sant Pere, 26
El Born | Barcelona
Cocina: Japonesa – Ramen

Horario
Lu. a Do. de 13:00h a 16:00h
y de 20:30h a 23:45h

Tlf. 93 146 98 93
Reserva: No

Calificación
Comida: Muy buena
Calidad | Precio: Muy buena
Servicio: Bueno
Ambiente: Muy bueno
Coste: €

Con un local más que asentado en la capital, Oishii Ramen Street decide implantarse también en la ciudad condal. Y lo hace con una oferta un poco diferente a la de Madrid, ofreciendo exclusivamente ramen. Con tan poco tiempo de vida, parece que ya ha atraído la atención de sus clientes más asiáticos. Lo más destacable de este nuevo local, en cuanto a comida, es la variedad de ramen que ofrecen. Tienen desde los más tradicionales como el miso ramen, el shoyu o tonkotsu; hasta los más novedosos como el chili beef ramen, el yasai ramen (vegetal) o kimchi ramen. Todos ellos con una puesta en escena de lo más apetitosa… (estuvimos demasiado tiempo observando en la barra). También ofrecen yakisoba y yakiudon, al igual que gyoza, edamame, sopa miso… etc.

Nos sentamos en la barra, lo más cerquita de la luz natural para poder hacer “buenas” fotos, aunque nos pelamos de frío (cosa que nos fue de maravilla para recibir con más ganas ese caldo calentito). Una vez hecho el pedido, pasó bastante tiempo hasta que pudimos llevarnos algo a la boca. No sabemos el motivo de tan larga espera, solo pensábamos en que ojalá valiera la pena…

Decidimos empezar con este par de baos, ambos llegaron a la vez después de la larga espera (ya mencionada). Por un lado, bao de cha-shu (cerdo) con hojas de lechuga, rúcula y mayonesa picante; y por el otro, bao de pollo crujiente con hojas de lechuga, rúcula y salsa katsu. A diferencia de los baos tradicionales, el pan estaba ligeramente tostado por fuera (personalmente preferimos la esponjosidad del bao hecho solo al vapor). Lo que está claro es que si nos tenemos que decantar por uno de los dos, gana indudablemente el bao de pollo crujiente!

Al tener tanta variedad de ramen, decidimos elegir dos de los que habitualmente no encontramos en un local de ramen. Uno de ellos fue el karee beef ramen con caldo de ternera, curry japonés, verdura y cebolleta. El sabor del caldo es intenso y muy sabroso. Nos esperábamos un caldo bastante más espeso, como suele ser el curry japonés, pero nos sorprendieron con todo lo contrario. La salsa de curry casa a la perfección con el caldo del ramen y la tierna carne de ternera, dejando una textura suave pero bien potente de sabor. A primera vista nos pareció un bol bastante pequeño, pero nos costó acabarlo…. ¡Aunque no dejamos ni gota!.

karee beef ramen

El otro de los elegidos fue el chili beef ramen con caldo cubierto de ternera salteada con pimiento rojo y verde, alga nori, brotes de soja, chili fresco y cebolleta. Y aunque tiene toda la pinta de provocar incendios, nos pareció que el picante estaba muy bien equilibrado. Eso sí, te tiene que gustar el sabor fuerte (a nosotros nos va mucho). Hicimos una buena elección de ramen….

chili beef ramen

Aquí acaba nuestra experiencia, pero no significa que la vuestra deba finalizar así también. Tenéis postres muy sugerentes en la carta como las bolas de sésamo o el flan de té verde.

Y aunque los baos no nos hicieron olvidar el tiempo que estuvimos apalancados en los taburetes, os aseguramos que el ramen si que lo consiguió (hasta que se acabó, claro). Esperamos que solo haya sido un problema puntual, nosotros no lo tendremos en cuenta y volveremos a probar más ramen!

CALIDAD | PRECIO
Bao de pollo (1 ud. a 4,50€), bao de cha-shu (1 ud. a 4,50€), karee beef ramen (1 bol a 11,35€), chili beef ramen (1 bol a 10,45€) y agua… suma un total de 34,40€. A pesar de que el bol de ramen está un pelín más caro de lo que habitualmente pagamos, en general nos gustó bastante y tampoco le dimos mayor importancia al precio.

SERVICIO | AMBIENTE
Este nuevo templo del ramen ha sabido hacerse un hueco entre la amplia oferta gastronómica de Barcelona. Situado en Ronda de Sant Pere, a pocos metros de la Plaça d’Urquinaona, Oishii Ramen Street da un paso más allá en cuanto al diseño interior. La entrada ya es espectacular, como si de repente estuvieras caminando por otra ciudad. La decoración está muy lograda, con sus farolillos naranjas, carteles luminosos, graffitis de temática asiática… cada rincón era digno de ser observado. Y así nos quedamos durante un buen rato, observando para no perdernos ningún detalle. A la derecha han situado el bar y la cocina, a la izquierda la barra y seguidamente unas mesas en fila india para grupos pequeños. La sorpresa llega cuando crees que no hay más y te encuentras en medio de la sala enorme con más mesas y sillas (y farolillos naranjas, y carteles luminosos, y…). Aquí parece que siempre sea de noche y le da más rollo al asunto. El servicio se mueve con soltura por el local, atendiendo sus mesas y pasando comandas, sin más. El secreto de un buen local de ramen no está en la atención del servicio, ni siquiera en el local, el secreto está siempre en el ramen…

2017-11-15T20:44:41+00:00 15 noviembre, 2017|

Deje su comentario