Mako Taberna Japonesa

Dirección
C/ de Lluís el Piadós, 5
El Born | Barcelona
Cocina: Japonesa

Horario
Mi. a Do. de 13:30h a 16:30h
y de 20:30h a 23:30h

Tlf. 93 541 65 61
Reserva: Sí
Menú: de mediodía a 15€
(sushi o bento)

Calificación
Comida: Excelente
Calidad | Precio: Muy buena
Servicio: Excelente
Ambiente: Excelente
Coste: €€€

Mako es una taberna japonesa, con apenas tres meses de vida, a manos del chef Sebastián Sakrosky. Compartiendo espacio en un encantador local junto a la Asociación Rosa Craft, un taller de costura que da vida en el “backstage”. 

La carta consiste en platillos para empezar, un apartado de sushi, los postres más dulces y para beber. Además ofrecen una selección de sakes de importación. Fuera de carta tienen una gran variedad de sugerencias a las que os recomendamos echar un vistazo! Algunos de los platos que escogimos son fuera de carta, por no decir la mayoría…

Decidimos empezar con un poquito de sushi ya que hacía tiempo que no lo pedíamos. El primero que llegó fue nigiri de atún con erizo. Con ese color tan intenso ya nos lo dijo todo. Era el primero de la ronda y vaya inicio. Nos encantó la combinación de atún con el erizo por encima. El frescor invadió nuestras papilas gustativas.

nigiri de atún y erizo

A continuación, nigiri de foie con flor de sal. Un par de pequeños nigiris de foie flameado con escamas de sal y cristales de kimchi por encima. El tamaño de las piezas era un poco más pequeño de lo normal, aunque el sabor era magnifico! Todo tenía sentido una vez en la boca. El punto salado es estupendo junto con el picante del kimchi. Todo un acierto.

nigiri de foie con flor de sal

Seguimos con el gunkan de spicy tuna, envuelto directamente con atún y relleno del mismo. Por encima, cristales de kimchi, wasabi kizami y sésamo espolvoreado. De tamaño considerable y una bomba de sabores con un punto picante!

gunkan de spicy tuna

Hubo un plato que teníamos clarísimo que no podía faltar. Y aunque se encuentre en el apartado de entrantes, podéis pedirlo perfectamente como plato principal. Nos referimos al chirashi unagi o anguila fresca del Delta sobre un bol de arroz y salsa unagi. Acompañado de una curiosa vajilla en forma de edamame (vaina de soja) con un poco de kizami wasabi, cebolleta y furikake (mezcla de vegetales, pescado y algas secas). Nosotros utilizamos los tres para condimentar nuestro bol de unagi. En cuanto al producto principal, la anguila estaba muy bien cocinada. Con un tamaño muy correcto y un sabor riquísimo. Muy muy recomendable!

chirashi unagi

Nos gusta que los propios camareros y chef nos recomienden algunos de sus platos favoritos. En la carta nos fijamos en uno llamado roll creativo, con una descripción muy provocadora: “deja que nuestro chef te sorprenda”. Pues vamos a dejar que nos sorprenda, ¿no?. Lo que llegó a la mesa fueron ocho unidades de maki relleno de salmón, cangrejo y aguacate con atún por encima. El arroz del sushi también vestía con un poco de furikake y kizami wasabi por encima. Todos los ingredientes casaban a la perfección. El punto de picante no puede faltar… gracias chef!

roll creativo

Era el día de los nigiris. Tienen tantos tipos que no nos podíamos acabar de decidir. Eso sí, un par de nuestro mítico nigiri de anguila, caían seguro! Y es que no hay mucho más que añadir (como siempre decimos). Una buena porción de anguila flameada con salsa unagi y kizami wasabi por encima. Un bocado simplemente brutal!

nigiri de anguila

El último plato, de la primera ronda claro, fue la marinada de toro con kizami. Con cristales de kimchi y brillantes huevas de salmón. El atún estaba muy tierno y se deshacía en la boca. Nos gustó mucho a pesar de ese punto de sal que, a nuestro parecer, le echaron de más…

marinada de toro con kizami

Nos habíamos guardado algún que otro plato en la recámara, por si seguíamos con hambre. Así que escogimos el gunkan de huevas de salmón, envuelto con el mismo. Ralladura de lima por encima que aportaba un toque cítrico muy rico. Al comerlo se van notando las huevas explotando dentro de la boca…

gunkan de huevas de salmón

Nos aconsejaron las gyoza caseras al vapor, seis unidades rellenas de papada de cerdo y setas. Y aunque tenían muy buena pinta, no nos acabaron de fascinar como todos los anteriores. No por el sabor de la papada y las setas, sino porque el relleno estaba insípido. Quizás le hubiera ido bien un punto de sal…

gyoza caseras al vapor

El siguiente, nigiri de calamar y ralladura de lima por encima. El calamar, al ser de textura más dura, estaba cortado en trozos diminutos que lo hicieron más fácil de comer. Un bocadito muy fresco y meloso!

nigiri de calamar

Nos aconsejaron dejar el foie caramelizado con crujiente de manzana para el final, y eso hicimos. Tiene ese punto dulce que te deja con muy buen sabor de boca durante un instante. El foie, como siempre, aportando su cremosidad exquisita y la manzana ese crujiente rompedor!

foie caramelizado con crujiente de manzana

Esta vez, después del atracón, nos atrevimos con el postre. Y no uno, sino dos! Por un lado, el mochi de té verde que tanto nos gusta. Un clásico en nuestra dieta nipona. El segundo, el mochi de crema catalana. También una opción muy acertada! Ambos realmente buenos…

mochi de té verde

mochi de crema catalana

CALIDAD | PRECIO
Nigiri de atún y erizo (2 ud. a 9€), foie con flor de sal (2 ud. a 8€), gunkan de spicy tuna (2 ud. a 7€), chirashi unagi (1 ud. a 10€), roll creativo (8 ud. a 12€), nigiri de anguila (2 ud. a 7€), la marinada de toro (1 ud. a 14€), gunkan de ikura (2 ud. a 7€), gyoza de papada y setas (6 ud. a 10€), nigiri de calamar (2 ud. a 6€), foie caramelizado (2 ud. a 8€), un mochi de té verde y uno  de crema catalana (1 ud. a 5€), tres copas de vino blanco (1 copa a 3€), dos aguas pequeñas (1 agua a 2€) y café solo con hielo (a 1,20€)… suma un total de 122,20€.

Los precios los encontramos adecuados a la calidad del producto, que es excelente. El precio de las gyoza fue el único que nos descuadró un poco. En un principio no las queríamos pedir por el precio, pero nos las recomendaron y las acabamos escogiendo. Por todo lo demás, nos parece un restaurante de muy buena calidad…

SERVICIO | AMBIENTE
Entrar en Mako es como adentrarse en otro mundo. Te invade una sensación de bienestar y muchas ganas de probar toda la carta. El servicio nos atendió impecable. Incluso el chef interactuó con nosotros preguntando “qué tal va todo” desde el otro lado de la barra. Nos fijamos en todo tipo de detalles. Empezamos por la barra y la gran vitrina donde se expone el producto y atrezzo de estilo nipón. Seguimos con  una preciosa lámpara suspendida en medio de la sala, con la misma función de un farolillo japonés. Lo que más nos llamó la atención fue encontrar algunas de las herramientas básicas de la costura encastadas en el suelo del local. Encontramos tijeras, imperdibles, botones, agujas… una composición muy artística dentro de un local de estilo industrial. Sin duda, volveríamos por la comida y por la agradable sensación de comer junto a la ventana…

2017-03-19T17:16:39+00:00 3 Marzo, 2017|

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