Last Monkey

Dirección
C/ del Comte Borrell, 70
Sant Antoni | Barcelona
Cocina: Asiática

Horario
Ma. a Sá. de 13:00h a 16:00h
y de 20:30h a 23:30h

Tlf. 93 532 89 95
Reserva: No (de momento)
Menú: de mediodía a 11,50€

Calificación
Comida: Buena
Calidad | Precio: Muy buena
Servicio: Muy bueno
Ambiente: Excelente
Coste: €€

Stefano Mazza chef al mando de la pequeña cocina de Last Monkey, el último mono. Con una carta breve de tapas con fusión asiática a un precio de lo más competitivo. Aquí tendrás la oportunidad de probar variedad de platos sin llegar a explotar. ¡Pasen y lean!

De interés… tienen un menú de mediodía a 11,50€ con 1 apertivo + 1 entrante + 1 plato y arroz + 1 bebida.

Abrimos el banquete con un wonton frito con pulled pork, curcuma y eneldo. De diseño abierto, un concepto diferente a lo que entendemos nosotros por wonton. La masa fina y crujiente sostenía un puñado de jugoso pulled pork. La idea es novedosa y la combinación muy buena, el único “problema” (por llamarlo de alguna manera) fue a la hora de coger el wonton. Al morderlo se rompía en pedazos acabando el pulled pork por un lado y el wonton por el otro.

wanton frito con pulled pork

Aquí os dejamos con una de nuestras ensaladas favoritas, la ensalada templada bocai de algas y espinacas con una vinagreta de sésamo y vermicelli de soja (fideos chinos). Adoramos este tipo de ensaladas tan frescas, con la vinagreta de sésamo que aporta ese toque tostado tan rico. Fue servirla y empezar a deborarla… ¡Nos encantó!

ensalada templada bocai

Seguimos con una recomendación de la camarera (muy maja por cierto), y aunque no la teníamos contemplada decidimos pedirla por ser una de sus tapas favoritas (no nos pudimos resistir). Hablamos de la berenjena china confitada en soja y aceite con salsa sweet chili. La berenjena estaba muy tierna y dulce, la salsa le aporta bastante dulzor pero también un punto picante riquísimo. Una de las mejores tapas que probamos sin duda. ¡Imprescindible!

berenjena china confitada

Esta fue la primera tapa en la que nos fijamos nada más abrir la carta y no dudamos en pedirla. Solo con el nombre ya captó toda nuestra atención, tartar de vaca vieja estilo coreano con soja, jengibre y pasta de chili gochujang (salsa picante coreana). Debajo, unas laminas de pera china. Es un plato picante, poquito pero pica. La carne está cortada en dados pequeños y bien aliñada, potente sabor. La pera china nos recordó bastante a la manzana, incluso pensamos que se trataba de una manzana… quizás por esa textura tan característica.

tartar de vaca vieja

Llegamos a la penúltima tapa con esta cazuelita de calamares en su tinta al curry, con un bol de arroz para acompañar. El sabor nos desorientó un poco, no estaba malo ni mucho menos pero el toque del curry era, a nuestro parecer, demasiado suave. Estamos muy acostumbrados a los sabores potentes y nos costó encontrarle ese puntito tan rico que deja el curry. Al final nos recordó más a unos clásicos calamares en su tinta que a unos calamares con toques orientales…

calamares en su tinta al curry

Por último, otro de los platos con el que babeas nada más oír su nombre, costilla al estilo pekín glaseada a las cinco especias y miel. Acompañada de un puré de boniato muy cremoso. La carne se despegaba sola del hueso y se deshacía en la boca. El glaseado que vestía la costilla tenía un sabor potente que se equilibraba con la suavidad del puré de boniato. Sin más, tenéis que probarlo.

costilla al estilo pekín

Para el postre nos decantamos por un dulce bien dulce, el choco bao. No tiene mucho misterio, se trata de un bao al vapor (tipo coulant) relleno de chocolate y avellanas. Para aquellos que les guste el chocolate, y la nutella, os flipará este bao…

bao al vapor con chocolate

CALIDAD | PRECIO
Wonton pulled pork (1 ud. a 3,80€), ensalada de algas (1 ración a 3,90€), berenjena china (1 ración a 4,10€), tartar coreano (1 ración a 6,50€), calamares con curry (1 ración a 6,50€), costilla pekín (1 ración a 5,80€), choco bao (1 ud. a 3€), agua y cafés… suma un total de 43,20€. Lo que más nos gustó de este pequeño restaurante es el precio tan razonable. Los platos son más bien tapitas, tal y como ellos patrocinan, pero el precio es más que justo. La calidad es muy buena y, aunque para nosotros le falta rodaje a la cocina, tienen una oferta novedosa que dará que hablar…

SERVICIO | AMBIENTE
Nos encanta pasear por el barrio de Sant Antoni y toparnos con locales como Last Monkey. La fachada no pasa desapercibida con ese estridente toldo de color rojo, acompañado de dos Tolix del mismo color y una carpintería negra para enfatizar el contraste. La gráfica cuesta de entender a primera vista (y de lejos) pero le da personalidad al local. El interior es muy acogedor, y más cuando el servicio es cercano y amigable. A un lado encuentras la bancada de punta a punta acompañada de una silla icónica y muy cómoda. Al otro lado, mesa alta y taburete siguiendo los mismos materiales y colores, madera y negro. Los ojos se nos fueron directos a la manguera LED que dibuja una forma sinuosa en el techo y además desprende una luz muy cálida. La cocina queda al fondo del local, justo detrás de una mesa redonda de mármol preciosa e ideal para grupos.

2017-11-03T19:39:06+00:00 3 noviembre, 2017|

Deje su comentario