La Taverna Xinesa

Dirección
C/ Sagués, 16
Sant Gervasi | Barcelona
Cocina: China

Horario
Ma. a Ju. de 13:15h a 16:00h
y de 20:15h a 23:00h
Vi. y Sá. de 13:15h a 16:00h
y de 20:15h a 00:00h
Do. de 13:15h a 16:00h

Tlf. 93 142 10 29
Reserva: Sí
Menú: de mediodía a 10€

Calificación
Comida: Excelente
Calidad | Precio: Excelente
Servicio: Excelente
Ambiente: Muy bueno
Coste: €€

La Taverna Xinesa se suma al pequeño grupo de restaurantes de Barcelona que cocinan AUTÉNTICA comida china. Y cuando decimos auténtica nos referimos a todos aquellos platos cuya receta no tiene nada que ver con los tallarines fritos con marisco, pollo con almendras o rollitos de primavera.

Ying Zhou y Jing Zhao, de Shanghai y Pekín respectivamente, están al mando de los fuegos de este modesto local en la calle Sagués. Juntas decidieron emprender este nuevo proyecto en respuesta a una serie de inquietudes personales; y nosotros agradecemos que lo hayan hecho. Aquí podréis disfrutar de comida china callejera e incluso recetas que preparaban sus propias familias en casa. ¿Queréis saber más? Seguid leyendo…

De interés… ofrecen un menú de mediodía, con tres opciones a elegir, por tan solo 10€.

Esa curiosidad por “lo desconocido” nos lleva a elegir platos que nunca antes hemos probado. Fue ojear la carta y empezar a seleccionar aquellos que creíamos más interesantes como liáng bàn zhu er, ensalada de tiras de oreja de cerdo cocido y aliñado con salsa de soja, cilantro y vinagre de arroz. El sabor del aliño es fuerte y la textura de la oreja bastante dura al tratarse de un cartílago. Acabó siendo adictivo y no dejamos ni un triste trozo…

ensalada de oreja de cerdo cocido

El siguiente plato nos dejó sin palabras… ròu jia mó, dos mos rellenos de carne estofada, pimiento verde y cilantro. El aspecto es muy parecido al bao, pero el pan es totalmente diferente. El bao está cocinado al vapor y la textura es esponjosa; en este caso el pan está ligeramente tostado y la textura es crujiente. Nos encantó tanto el pan como el relleno; un bocado jugoso, tierno y con muchísimo sabor. ¡Muy recomendable!

mos rellenos de carne estofada

El camarero que nos atendió nos aconsejó los tallarines estilo beijing (estilo pekinés) con salsa de carne frita, tiras de pepino, brotes de soja y rábano. Se mezcla bien para que los tallarines se empapen de salsa; mezcla de cerdo picado frito con pasta de soja fermentada, de ahí ese color tan oscuro. Una exquisita combinación de pasta y verduras.

tallarines estilo beijing

Del apartado de sugerencias escogimos el xiang la xie; cangrejo salteado con chiles, especias chinas y cebolletas. Un plato para ensuciarse las manos y chuparse los dedos después. La salsa es espesa y con un toque picante muy rico. Nos encantó el sabor del cangrejo y el conjunto en sí. A parte pedimos dos wowotou, pan de maíz artesanal, para acabar de sucar en la salsa. Un plato que no dudamos en recomendar…

cangrejo salteado con chiles

Para los postres nos decantamos por el típico bing ji líng, dos bolas de helado de sabor asiático, una de sésamo negro (que nos encanta) y otro de jengibre; y xìng rén dòu fu, un postre muy interesante a base de tofu de almendra con miel de flor china por encima. Ambos nos gustaron mucho, sobretodo el de tofu ya que no lo habíamos probado antes.

CALIDAD | PRECIO
Ensalada de oreja de cerdo (1 ración a 8,50€), mos rellenos de carne estofada (2 ud. a 9€), tallarines estilo beijing (1 ración a 10€), cangrejo salteado (1 ración a 18,50€), helados (2 bolas a 5€), doufu de almendra (1 ración 4,50€), cerveza, refresco y cafés… suma un total de 66,85€. Nos gustó muchísimo la variedad de platos que tienen en carta y la calidad del producto que llegamos a probar. Las cantidades están muy acertadas por el precio que se paga…

SERVICIO | AMBIENTE
Hoy en día los restaurantes chinos se preocupan cada vez más por el aspecto de su local; de dar una buena imagen. La Taverna Xinesa está ubicada en una zona privilegiada (Sant Gervasi); bastante alejada del ambiente bullicioso del barrio chino (ubicado cerca de Arc de Triomf). Nos ha gustado mucho la sencillez de la fachada y la entrada tan acogedora. El interior es estrecho pero con mucho fondo. Las mesas se encuentran a un lado; siguiendo el pasillo llegas a la pequeña cocina, con una pequeña barra y cuatro taburetes. La decoración del local es sencilla pero tampoco se necesita nada más. Lo importante es la comida que sirven y que el servicio es de lo más amable. Nosotros fuimos atendidos por un chico joven, de origen chino, que nos recomendó algunos de los platos escogidos anteriormente. Sin duda es un rincón que guardamos en nuestra lista de preferentes.

2018-01-08T19:53:55+00:00 8 enero, 2018|

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