Koh-Ndal Thai Bistro

Dirección
Passeig de Sant Gervasi, 57B
Sant Gervasi | Barcelona
Cocina: Tailandesa

Horario
Lu. a Ju. de 13:00h a 16:00h
y de 20:00h a 23:00h
Vi. y Sá. de 13:00h a 16:00h
y de 20:00h a 23:30h

Tlf. 93 518 24 34
Reserva: Sí

Calificación
Comida: Muy buena
Calidad | Precio: Muy buena
Servicio: Muy bueno
Ambiente: Excelente
Coste: €€

Y parecía que nos íbamos a quedar con las ganas de ver nacer un nuevo thai en Barcelona, pero no. Con apenas tres meses abierto, Koh-Ndal Thai Bistro ya ha conquistado a los vecinos del barrio de Sant Gervasi, y ahora también a nosotros. Sabine y Guy, fundadores del restaurante, abrieron este pequeño templo asiático después de enamorarse de Tailandia y, por supuesto, de su maravillosa gastronomía.

El nombre es un acertado juego de palabras entre “Koh”, isla en tailandés, y “Ndal” de ciudad Condal, Barcelona. Una fantástica combinación de sabores auténticos de la cocina tailandesa; junto con la esencia del mediterráneo y una sutil nota francesa. Una propuesta a la que era imposible resistirse, y no lo hicimos. Aquí encontrarás una selección de platos tradicionales y de fusión; elaborados con producto fresco y saludable; de textura crujiente y suave; acompañados de salsas potentes y muy sabrosas… ¿Empezamos?

De interés… La mayoría de sus recetas se elaboran sin gluten y sin lactosa (exceptuando los postres); además de alternativas veggie muy tentadoras…

Empezamos con los entrantes y con ellos un pedacito de mar, media ración de mejillones “façon Thai” con una salsa de leche de coco, cebolletas, jugo de lima, albahaca, cilantro y chili. Hasta ahora no habíamos probado un plato similar y nos gustó mucho; tanto que hasta nos bebimos la salsa a sorbos. En la carta lo califican de poco picante, apto para todos los públicos. Una novedad que no os dejará indiferentes…

mejillones “façon thai”

La foto ha conseguido captar toda esa jugosidad y esponjosidad que caracteriza a este bao relleno de pollo con verduras salteadas, hierbas frescas y tres salsas thai fusión. Al morderlo soltaba todo ese jugo tan rico mezclado con las salsas thai. Aquí si que notamos el toque de picante y la verdad es que nos encantó. ¡Un plato muy recomendable y que no dudaríamos en repetir con otro de sus rellenos!

bao bun relleno de pollo

En la carta veréis un apartado que dice: same same but different. Una pequeña selección de tres platos de aire mediterráneo y francés llevados al mundo de la cocina tailandesa. De esos tres nos decantamos por el magret de pato “façon Thai” marinado y horneado a baja temperatura con salsa hoisin elaborada por ellos mismos. A este pato le acompañaban arroz blanco y bok choy. En conjunto nos gustó mucho, aunque creemos que la cantidad de pato es pequeña comparada con la ración de arroz que viene debajo de la carne. Unas tiras más de pato no le iría nada mal.

magret de pato “façon thai”

Lo que más nos gusta de la cocina thai son los currys; amarillo, rojo o verde; suaves, picantes o muy picantes; con pollo, con ternera, cerdo, tofu o marisco; todos son bienvenidos. Para esta ocasión, y el que más disfrutamos, escogimos el curry rojo acompañado con cerdo y alguna verdura. El bol de arroz blanco viene junto al curry, no hace falta que lo pidáis a parte. Un plato con muchos matices y aromas que casan a la perfección con la carne de cerdo; tierna y jugosa.

curry rojo con cerdo

Ponemos punto y final a la comilona con este helado de coco tan rico.

helado de coco

CALIDAD | PRECIO
Mejillones “façon thai” (1/2 ración a 6€), bao bun de pollo (2 ud. a 7€), magret de pato “façon thai” (1 ración a 16€), curry rojo con cerdo (1 ración a 12€), helado de coco (1 bola a 3,50€), refresco, agua y cafés… suma un total de 54,80€. El precio lo encontramos adecuado a la cantidad de platos y la buena calidad de cada uno de ellos. El único que no nos acabó de convencer fue el magret de pato; estaba muy rico pero el precio es elevado para la cantidad de pato que había.

SERVICIO | AMBIENTE
Disfrutamos mucho más de una comida o cena cuando el ambiente acompaña. En Koh-Ndal se ha diseñado el interior con mucho cariño por los materiales nobles y naturales como la madera. Nosotros nos quedamos en la barra de enfrente, disfrutando de la comida mientras chafardeamos lo que sucedía en Passeig de Sant Gervasi (también porque no teníamos reserva). Nada más entrar ya te encuentras con las primeras mesas para dos y cuatro personas; a la derecha una mesa cuadrada para un grupo de ocho personas, como mínimo. Justo en medio de las dos salas encontramos la cocina y barra, con un pequeño pasillo que nos lleva a la sala “interior” con unas cuantas mesas más y una de forma redonda para otro grupo de ocho personas. Paredes de obra vista, sillas de rattan, cojines con estampado, pinturas coloridas, plantas y una iluminación de lo más cálida. Todos esos detalles, acompañados de un gran manjar, hicieron que nos sintiéramos de lo más a gusto…

2017-12-18T20:23:22+00:00 18 diciembre, 2017|

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