Bembi

Dirección
C/ del Consell de Cent, 377
Eixample | Barcelona
Cocina: India

Horario
Lu. a Sá. de 13:15h a 15:45h
y de 20:300h a 23:30h
Do. de 13:15h a 16:30h

Tlf. 93 502 49 52
Reserva: Sí
Menú: de mediodía a 14,99€
Take away: 15% descuento

Calificación
Comida: Muy buena
Calidad | Precio: Muy buena
Servicio: Bueno
Ambiente: Excelente
Coste: €€€

La palabra Bembi significa ombligo (utilizada en Bombay), la unión entre el bebé y la madre. El nombre que han querido dar al restaurante como unión entre la India y Barcelona. Bembi, de toques más modernos, es el hermano mayor de Rangoli, situado cerca del mar y de cocina más tradicional.

Disponen de dos menús degustación, uno de 27,50€ y otro de 29,20€. El primero ofrece platos vegetarianos y, por el contrario, el segundo menú no. Ambos se componen de cuatro entrantes, cuatro platos principales, tres acompañamientos y postre. Se trata de pequeñas porciones de cada uno de los platos, un thali.

Como siempre, decidimos ir directamente a la carta ya que teníamos ganas de comer unos platos en concreto. Antes de empezar, como en la mayoría de los restaurantes indios, nos trajeron tres tipos de salsas diferentes: menta, mango y tamarindo. Nos faltó el papadum!

Lo primero en llegar fue recuerdos de bembi, una pequeña degustación de cuatro entrantes muy ricos: (de izquierda a derecha) lucknowi seekh kebab, porción de cordero especiado y también asado al tandoor; lasooni murgh tikka, pollo marinado con yogur y ajo, y asado al tandoor; masala fried fish, lenguado rebozado con unos toques de especias; y aloo tikki, masa hecha de patata y condimentada con diferentes especias y unas salsas de yogur y tamarindo por encima.

recuerdos de bembi

recuerdos de bembi

También pedimos naan de queso, aunque pensábamos que nos lo traerían con los principales y no fue así. Nos llegó junto con los entrantes. Tuvimos que pedir más naan porque nos gusta comerlo con los platos fuertes… Nos encanta este tipo de naan, pero llena muchísimo!

cheese naan

A la hora de elegir los platos principales aconsejamos pedir dos como mucho. Antes solíamos coger tres y nos costaba acabarlo… somos así de gulas! Ahora intentamos no dejarnos llevar por el ansia y medir más las cantidades que pedimos. Así que nos decantamos por un clarísimo dal makhani, lentejas negras cocinadas a fuego lento encima del tandoor. Este plato es brutal! En nuestro viaje a la India nos volvía locos y aquí parece que también. Es muy cremoso y perfecto vegetarianos o para aquellos que prefieran no comer carne, aunque lo recomendamos para todo el mundo. Simplemente exquisito…

daal makhani

Algo de carne para el segundo con un malabar gosht, porciones de cordero cocinados con especias aromáticas y leche de coco (receta típica de Kerala). Poco tenemos que decir, ambos nos parecieron riquísimos. Junto con los dos principales pedimos un bol de arroz basmati y naan (el clásico). Si nos tenemos que decantar por uno de ellos, sin duda nos quedaríamos con el dal makhani por los buenos recuerdos de la India…

malabar gosht

Para finalizar, un kulfi con pistacho por encima y mango lassi, batido de mango con yogur. Dos postres que nunca nos defraudan porque son de lo mejorcito que hay!

CALIDAD | PRECIO
Recuerdos de bembi (a 12,10€), cheese naan (a 3,70€), naan normal (a 3,20€), dal makhani (a 11,90€), malabar gosht (a 14,90€), arroz basmati (a 3,90€), kulfi (a 6,50€), mango lassi (a 5,10€), más un agua y café… suma un total de 66,10€.

Encontramos la misma calidad que en Rangoli, es decir, fenomenal! Si tuviéramos que destacar algún aspecto negativo (para nosotros), sería el precio del kulfi y del mango lassi, nos parecieron excesivos. El dal makhani y el malabar gosht nos parecieron, en calidad y en precio, unos platos geniales.

SERVICIO | AMBIENTE
El local estaba prácticamente lleno. Quizás uno de los motivos que hizo que el servicio estuviera un pelín despistado, aunque tuvimos una gran experiencia. Los platos llegaron uno detrás del otro sin tener que esperar mucho tiempo entre medio. La verdad es que el servicio fue bueno en general y tampoco tuvimos ningún altercado significante.

Bembi, al contrario de su hermano, está situado en pleno bullicio de la ciudad condal. Así como Rangoli disfruta de una gran entrada de luz natural, Bembi, en cambio, ha sido iluminado con focos estratégicamente pensados para resaltar muchas de las paredes del local. El verde, el negro y el dorado son los colores escogidos para vestir el interior del espacio. Parte del mobiliario, esculturas y vasijas provienen directamente de la India para ambientarlo aun más.  El resultado es un restaurante elegante que combina la tradición de la cultura India con la modernidad de la ciudad.

2017-03-26T19:39:07+00:00 26 Marzo, 2017|

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